¿Cómo preparar la piel para el verano?

Los días soleados son muchos y el verano cada vez es más intenso. Como resultado, pronto será el momento de pasar página en las vacaciones de invierno. Y para estar bella y sana estos meses, aprende cómo preparar la piel para el verano y déjate tentar por una belleza desintoxicante.

Revisa tu piel antes del verano

A pesar de la primavera, el invierno puede haber dejado huellas en tu tez. Nos referimos a una cara gris, sin brillo, borrosa, asfixiada, rostro cansado, contorno de ojos marcados, imperfecciones, etc. Esto es una señal de que la piel se satura.

Por lo tanto, es hora de aclarar tu belleza intercambiando durante unos días una rutina de belleza habitual contra un ritual de desintoxicación más fresco y ligero.

Preparar la piel para el verano: desintoxicación

El proceso de una desintoxicación de belleza es muy simple de lograr ya que el principio es similar al de un tratamiento de desintoxicación que se aplicaría al cuerpo.

La idea es purificar la piel durante tres o cuatro semanas seguidas para eliminar las toxinas acumuladas durante el invierno. De este modo, estimulamos la renovación celular para encontrar una tez luminosa y armoniosa. Esta cura se puede poner en marcha dos o tres veces al año desde el momento en que la piel muestra signos de debilidad. Además, el estrés y la contaminación tienen la desafortunada tendencia de tener un fuerte impacto en la epidermis.

Puntos clave

Este período traerá un respiro a la piel y tendrás que dejar tiempo para que te ocupes de ello varias veces a la semana. Pero la idea básica es hacerte el bien y complacerte.

Eliminación de maquillaje

El primer paso de cualquier ritual de belleza es la eliminación de maquillaje. Deberemos hacerlo bien mañana y tarde, con mucho cuidado.

Primero, aplica el limpiador de maquillaje con las puntas de los dedos en la cara, masajeando suavemente el producto durante unos dos minutos, antes de quitarlo con una almohadilla de algodón suave. A continuación, rocía un ligero suero rico en antioxidantes, como agua termal o agua de belleza.

Exfoliación

La fase de lavado limpiará profundamente la piel para eliminar las células muertas. Estará mejor preparada para recibir la mascarilla. Sin embargo, debes optar por un exfoliante enzimático para no atacar la epidermis, especialmente si la piel es sensible y reactiva. Hazlo dos veces a la semana. ¡Consejo! Lee con atención este post sobre el acné en adultos para saber cómo limpiar tu cara.

Una vez que se completa la exfoliación, procedemos a un baño de vapor para abrir los poros. Para ello, cogemos un recipiente grande que llenaremos con agua caliente. Agregaremos unas gotas de aceites esenciales (la lavanda es muy buena opción para limpiar el rostro). Luego, nos ponemos una toalla en la cabeza, ¡y eso es todo! Permanece unos diez minutos así.

El masaje

Ahora la piel está limpia y lista masajear. Realizamos un masaje de toda la cara para estimular y activar la microcirculación y relajar los rasgos. La mejor técnica es hacer gestos suaves y ligeros, que comienzan desde el interior de la cara hacia el exterior. Esto te ayudará a preparar la piel para el verano y a cuidarla.

La mascarilla

Ahora que la sesión de masaje y relajación ha terminado, aplicamos una mascarilla que habremos elegido en función de nuestro tipo de piel. Purificando con arcilla verde, por ejemplo, para pieles mixtas o grasas, o regenerando para despertar la piel.

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