Las lesiones del corredor más frecuentes

.No es fácil hacer un inventario de las lesiones del corredor más comunes. No es un ejercicio fácil y depende de muchos factores.

Las lesiones del corredor que ocurren con más frecuencia dependen de factores antropométricos. Destacamos: Desalineación de las extremidades inferiores, las variables biomecánicas (amplitud de pronación, descenso de velocidad, por ejemplo), las variables ambientales (errores de entrenamiento …) o factores de riesgo (peso del atleta, técnica de carrera).

1. “Tendinitis de Aquiles” o tendonopatía del calcáneo

Los corredores sienten dolor localizado en la cara posterior de la pierna o en la inserción del tendón en el calcáneo, o en el cuerpo del tendón. El ataque puede ser unilateral o bilateral. La importancia del deterioro funcional se mide mediante escalas de evaluación del dolor. Por ejemplo, la clasificación Leadbetter clasifica esta tendinopatía en cuatro etapas:

  • En la etapa 1, el dolor aparece después de la actividad deportiva y desaparece o retrocede en unas pocas horas. La sintomatología apareció recientemente y ha estado evolucionando por menos de dos semanas.
  • En la etapa 2, el dolor está presente durante y después del ejercicio y se calma un poco con el reposo. Los síntomas dolorosos han estado evolucionando de dos a seis semanas.
  • En la etapa 3, el dolor persiste mucho después del esfuerzo, reaparece rápidamente. Los síntomas dolorosos han estado evolucionando por más de seis semanas.
  • En la etapa 4, el dolor es permanente, impide cualquier actividad deportiva intensiva y también interrumpe el trabajo y las actividades de la vida cotidiana.
tendinitis de aquiles
Fuente: ForoMed

2. Lesiones del corredor: Periostitis

Los corredores se ven obstaculizados por dolores en las espinillas, en el nivel frontal y el interior de las piernas. El dolor puede ser unilateral o bilateral, se desencadena o agrava por la raza, se calma en parte por el descanso, pero por lo general vuelve a la reanudación del entrenamiento.

Estas periostitis ocurren más bien en corredores principiantes o después de una recuperación demasiado intensa tras un período de descanso o entrenamiento intensivo, por ejemplo. En el caso de la periostitis, en la gran mayoría de los casos, los corredores no acuden a consultar a los médicos deportivos.

El simple consejo dado por los entrenadores, otros corredores o artículos en Internet a menudo es suficiente para eliminar el dolor. Un cambio de calzado, un cambio de modo de entrenamiento (duración, frecuencia, intensidad), un cambio de las superficies de entrenamiento, el estiramiento de los músculos de la pierna, el glaseado del área dolorosa después de cada salida, etc. Todo ello puede aliviar las lesiones del corredor como ésta.

3. La rótula del corredor: un mecanismo muy fino y frágil

El corredor se ve obstaculizado por el dolor en la cara anterior de la rodilla. Estos dolores se agravan por los acontecimientos durante más de 30-40 minutos, para subir pendientes o bien bajar escaleras, están a menudo acompañados por sensaciones desagradables de inestabilidad.

rotula del corredor lesiones del corredor
Fuente: Senso Fisioterapia

A veces, el corredor tiene problemas para localizar el dolor. El examen clínico es simple porque es fácil reproducir el dolor que el deportista reconocerá inmediatamente. Las radiografías simples no serán suficientes para hacer un diagnóstico preciso. Se tendrá en cuenta una artrografía RM o TC para localizar el cartílago afectado. Normalmente está en la superficie posterior de la rótula o en la parte frontal del fémur. La rehabilitación y la viscocomplementación por inyección intraarticular son los tratamientos que ayudarán a aliviar las lesiones del corredor.

4. La pubalgia del corredor

La pubalgia es una enfermedad muy conocida en el fútbol y el rugby pero no en los corredores. El corredor está obstaculizado por un dolor anterior profundo en la pelvis o la ingle. Por tanto, tiene problemas para localizarlo perfectamente.

El resto en parte calma los fenómenos dolorosos que reaparecen a partir de la reanudación de la carrera. Es el examen clínico y las exploraciones radiológicas lo que permitirá hacer la parte de los ataques musculares, tendinosos, articulares o óseos. La pubalgia reúne patologías muy diferentes. En los corredores, la participación más frecuente es en el tendón del músculo aductor largo y el músculo psoasilíaco. Aquí nuevamente, los estiramientos activos y pasivos son de inmenso interés, tanto terapéutico como preventivo.

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