Por qué dormir más está relacionado con una alimentación más sana

El sueño es vital para la salud física y mental. Por ejemplo, sabemos que protege nuestra memoria o que la calidad de éste puede predecir trastornos de ansiedad. Además, dormir debe ser siempre la prioridad, tanto para pequeños como para grandes.

El sueño también tiene un fuerte impacto en nuestra dieta. Dormir más tiempo cada noche puede ayudar a reducir la ingesta de alimentos azucarados y llevar a una dieta generalmente más saludable.

El sueño es la clave para una mejor alimentación

Dormir más tiempo es parte de un estilo de vida simple, aunque para algunos parece un lujo. Al reducir y eliminar el tiempo pasado y perdido frente a las pantallas electrónicas, puedes ahorrar varias horas de sueño a la semana.

La consecuencia de dormir mejor en la salud es indiscutible. Además, dormir lo suficiente por un tiempo más prolongado reduciría el consumo de alimentos azucarados y conduciría a una dieta más saludable. Esto se ha confirmado recientemente a través de un estudio del King’s College London (Reino Unido) publicado en noviembre de 2017 en The American Journal of Clinical Nutrition.

Ello es un factor de riesgo modificable para diversas afecciones, incluidas la obesidad y las enfermedades cardio-metabólicas, aunque muchas personas no duermen lo suficiente. Recuerda que “las patologías cardiovasculares son la principal causa de mortalidad antes de los 75 años en hombres y mujeres, la obesidad afecta al 14.5% de la población, y entre los pacientes obesos, hay un 40% de hipertensos.

La duración y la calidad del sueño

El estudio examinó la viabilidad de aumentar las horas de sueño para los adultos. Estos normalmente dormían menos del tiempo mínimo recomendado de siete horas por noche.

Junto con esto, los investigadores llevaron a cabo una encuesta piloto. Examinaron el impacto de aumentar las horas de descanso en la ingesta de nutrientes. Descubrieron que los patrones de sueño más largos daban como resultado una reducción de 10 gramos en la ingesta de azúcares.

Los investigadores también notaron las tendencias para reducir la ingesta total de carbohidratos informada por el grupo participante con un sueño más prolongado. La prolongación de éste ha reducido el consumo de azúcares y azúcares añadidos a los alimentos por los fabricantes o en el hogar, así como los azúcares como la miel, los jarabes y los zumos de frutas.

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